Alimentación, agricultura y trabajo digno

Más de dos tercios de los 1400 millones de personas que viven en situación de pobreza extrema residen en zonas rurales de países en desarrollo (FIDA, 2011). Las poblaciones rurales pobres dependen de la agricultura y de los recursos productivos de la tierra, entre ellos, las actividades forestales y la pesca. La creación de empleo productivo, digno y equitativo es esencial para permitirles salir de la pobreza y suministrarles los medios para producir o comprar los alimentos adecuados y nutritivos.

Los dos organismos de las Naciones Unidas responsables de las cuestiones agrícolas y laborales, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se hallan enteramente comprometidas en:

  • combatir la pobreza y el hambre por medio de la promoción de estrategias de desarrollo sostenible agrícola y rural a nivel social, ambiental y económico, a la vez que equitativas y sensibles a las cuestiones relativas al género
  • lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)
  • lograr otros objetivos de desarrollo acordados internacionalmente, en particular, el trabajo digno, por medio de la promoción del empleo, de los derechos y principios fundamentales del trabajo, de la igualdad de género, de la protección social y del diálogo social.