Empleo juvenil
Hoy día, a escala mundial, mil quinientos millones de personas tienen entre 12 y 24 años de edad, de los cuales mil trescientos millones viven en los países en desarrollo (Informe sobre el Desarrollo Mundial 2007).
Según las Naciones Unidas, la juventud comprende a mujeres y hombres de 15 años – o, cuando se trata de empleo juvenil, tienen la edad en la que se permite trabajar conforme a la legislación nacional – hasta 24 años. Se estima que este grupo constituye el 18 por ciento de la población mundial (2006) y el 25 por ciento de la población mundial total en edad de trabajar (UNDESA 2006) (en inglés).
Alrededor de 88,2 millones de mujeres y hombres jóvenes en el mundo están en paro, representan el 47 por ciento de los 185,9 millones de personas desempleadas del mundo (OIT 2006). Se estima que a nivel mundial 400 millones de jóvenes – o aproximadamente un tercio de toda la juventud entre 15 y 24 años – sufre la falta de posibilidades de un trabajo digno. La gran mayoría de ocupaciones disponibles para los jóvenes está mal pagada, es insegura y garantiza pocas perspectivas o beneficios de ascenso. Aproximadamente 25 por ciento de la población juvenil trabaja, pero vive con menos del equivalente de 2 dólares EE.UU. por día (PNUD, 2007). (en inglés)
Además, los jóvenes son vulnerables, puesto que, a menudo, no tienen la posibilidad de acceder a los sindicatos (en particular, el grupo entre 15 y 18 años) y sus intereses no son protegidos. La OIT estima que 93 por ciento de los trabajos actualmente disponibles para la población joven en los países en desarrollo se hallan en el sector de la economía informal: las ganancias son bajas y las condiciones de trabajos precarias y la protección social es prácticamente inexistente. Las mujeres jóvenes deben afrontar más dificultades ya que es probable que se les ofrezcan los trabajos menos protegidos y los de más baja retribución. La juventud indígena, que no tiene ninguna posibilidad de trabajar en los territorios que poseen de larga data, debe afrontar también una serie de problemas particulares cuando buscan empleo en otra parte. Alrededor de 85 por ciento de los 500 millones de personas que tendrán la edad de trabajar en el curso del próximo decenio, viven en los países en desarrollo. Esta situación presenta al mundo una ocasión sin precedentes, de invertir en la juventud a fin de acelerar el crecimiento y reducir la pobreza. Los jóvenes del mundo en desarrollo representan la próxima generación de actores económicos y sociales. Ellos son poderosos agentes de cambio e importantes fuentes de ideas y de soluciones para el desarrollo sostenible. La promoción del trabajo digno para los jóvenes puede evitar el trabajo de los niños (definidos, conforme al artículo 1 del Convenio sobre los derechos del niño, como todos los individuos menores de 18 años). Se puede lograr una gran diferencia, especialmente en lo que se refiere a la eliminación de las peores formas de trabajo infantil que interesa a niños entre 15 y 18 años de edad, garantizando que todos los niños que pertenezcan a este grupo de edad no participen en actividades peligrosas y en otras formas nocivas de trabajo, sino que realicen trabajos apropiados a su edad (Convenio 182 de la OIT). Según estimaciones de la OIT, existen alrededor de 52 millones de jóvenes entre 15 y 17 años que participan de las peores formas de trabajo infantil, en particular en el sector agrícola.
El empleo juvenil está contemplado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (Objetivo 8, meta 16). Bajo el efecto de la Declaración del Milenio (en inglés) en 2001, la Red de empleo para los jóvenes (en inglés) ha sido creada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Banco Mundial y las Naciones Unidas (ONU) para «formular y poner en práctica las estrategias que brindan a los jóvenes de todo el mundo una posibilidad concreta de encontrar un trabajo digno y productivo». La labor de la red ha sido reforzada por una serie de resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que estimulan a los Estados Miembros a desarrollar un enfoque global del empleo juvenil. En 2004, la red ha publicado la Guía para el empleo juvenil (en inglés) que ofrece recomendaciones y directrices para la elaboración de planes de acción nacionales que favorezcan el empleo juvenil.
Empleo juvenil en agricultura
En África subsahariana y en Asia meridional, al menos el 70 por ciento de los jóvenes vive en las zonas rurales y la mitad de la población joven trabaja en el sector agrícola (FIDA, 2007). Ahora bien, las zonas rurales pierden su fuerza de trabajo joven y productiva a causa de la migración rural-urbana constante de los jóvenes y de la propagación del VIH/SIDA, que afecta a la gran mayoría de los jóvenes en el momento más propicio de su vida activa.
Es fundamental brindar una educación, una capacitación y las posibilidades de empleo apropiados que le permita a la juventud rural permanecer, trabajar y progresar en las zonas rurales. La creación de empleo para los jóvenes en agricultura podrá contribuir a reducir las peores formas de trabajo infantil, promover el empleo y el desarrollo rurales y ayudar a reducir la pobreza al aumentar los ingresos. La FAO y la OIT tienen el firme propósito de promover el empleo juvenil, ofreciendo a todos los jóvenes de los países en desarrollo suficientes oportunidades para obtener un trabajo digno y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y de dignidad humana, y de lograr una vida laboral que utilice plenamente sus talentos, sus aptitudes y sus aspiraciones.
Objetivos estratégicos e iniciativas conjuntas
Los objetivos estratégicos de la FAO y la OIT para el empleo juvenil son, a saber:
- Integrar a los niños y a los jóvenes en los grupos prioritarios que exigen una atención particular y políticas y programas de desarrollo específicos.
- Garantizar que todos los principales programas, políticas e inversiones para el desarrollo se planifiquen en consulta con los jóvenes y tengan completamente en consideración sus opiniones y necesidades y las posibles repercusiones.
- Hacer participar a los hombres y mujeres jóvenes en las políticas y la adopción de decisiones en materia rural y agrícola a nivel comunitario, nacional e internacional.
- Suministrar a los niños y a los jóvenes de las zonas rurales programas educativos, de capacitación práctica y de voluntariado apropiados, que valoricen la agricultura y la vida rural y preparen a la población joven a crearse los medios de subsistencia tanto rurales como urbanos.
- Facilitar el acceso de la juventud a los empleos oficiales proporcionando programas de aprendizaje y de capacitación, incluyendo también a los jóvenes que no tiene una educación formal.
- Garantizar a la juventud rural, en particular a las mujeres, un acceso a la tierra y a los servicios financieros disponibles para los adultos.
En el marco del Programa de asistencia al desarrollo de las Naciones Unidas (UNDAF) para Mozambique (2007 a 2009) (en inglés), siete organismos de las Naciones Unidas, entre ellos la FAO y la OIT, se han comprometido a ayudar a Mozambique a reforzar sus capacidades de promoción del trabajo digno mediante el Programa conjunto para el empleo juvenil. La OIT hace hincapié en el mejoramiento de la aptitud al empleo de las mujeres y hombres jóvenes, reduciendo sus riesgos y su vulnerabilidad puesto que ellos entran en el mercado del trabajo, y mejorando sus perspectivas de empleo digno y de generación de ingresos. Este objetivo se logrará facilitando el acceso a las actividades de desarrollo comercial y a los servicios conexos para los jóvenes, y apoyando a los que están interesados en un empleo autónomo. La FAO contribuye a estas iniciativas reforzando las capacidades de los jóvenes graduados en las Escuelas de campo y de vida para los agricultores jóvenes, a fin de que puedan crear sus propios empleos. Estas escuelas, en colaboración con la OIT y el PNUD, proporcionan capacitación especifica a los jóvenes graduados.
Una iniciativa similar ha sido propuesta en Viet Nam por la FAO y la OIT, junto con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) (en inglés). Mediante el Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre la igualdad de género para 2007-2010, las cuatro organizaciones aspiran a contribuir a la autonomía económica del país, poniendo particular atención en la creación de empleo digno. Más concretamente, las principales esferas de acción son las siguientes: i) promoción de la igualdad de tratamiento y de oportunidades en materia de trabajo y de empleo; ii) educación y creación de capacidades para las instituciones; iii) recopilación de datos y datos desglosados por género.
En Uruguay, diversas instituciones de las Naciones Unidas, entre ellas la FAO, han acordado la puesta en práctica de un programa trienal para el logro de la meta 16 de los ODM. El programa tiene como objeto fortalecer las relaciones técnicas, institucionales y el diálogo entre los actores locales, a fin de preparar un plan nacional de empleo juvenil. Iniciativas similares conjuntas de la FAO y la OIT, incluso otros organismos de las Naciones Unidas, se están llevando a cabo en Afganistán, Zambia y Uruguay.
Contactos
Centro de coordinación de la FAO: Eve Crowley, ESWD (Eve.Crowley@fao.org)
Centro de coordinación de la OIT: Gian Rosas, EMP/SEED (rosas@ilo.org)



